Marie de Rabutin-Chantal, marquesa de Sévigné, nació en París el 5 de febrero de 1626. Queda huérfana muy joven y recibe una educación muy depurada de su familia materna los Coulanges, con maestros particulares. Su abuela paterna fue Jeanne de Chantal, quien fue hecha santa y fue fundadora de una orden religiosa por lo que la autora siempre tiene orgullo por ese motivo y a la vez es muy religiosa y siempre juzga su conducta hacia Dios. Se casa a los 18 años con Henri de Sévigné con quien tiene dos hijos: Françoise-Marguerite y Charles. Su marido muere en un duelo cuando ella tenía solo 25 años y, desde entonces, se dedicará a sus hijos con la mayor dedicación.
A pesar de nunca formar parte de la corte de Luis XIV, tiene una íntima amistad con personajes más importantes como Madame de Lafayette (autora de La princesa de Cleves) y con el duque De la Rochefoucauld (autor de unas sabrosas Máximas), quienes son dos grandes escritores. También conocía a Madame de Scudéry (autora de diversas obras como Clelia) quien era la abanderada de este grupo de mujeres llamadas, en torno de burla, “preciosas”. Molière mismo hizo una parodia de ellas en su obra Las preciosas ridículas. Pero el estilo inconfundible del preciosismo, con su fantasía y culto a lo refinado y espiritual caló en Madame de Sévigné. Por lo que sus observaciones y escritos suelen ser íntimos y también muy ingeniosos. Es considerada una real cronista del Gran Siglo de Francia. Presenció éxitos y fracasos enormes en la literatura y política. Presenció el estreno de las obras de Racine y Corneille. Seguro también del propio Molière. Departía, por otro lado, en la intimidad pero siempre alejada del rey con sus amigos escritores sobre todo lo bello y mundano del mundo.

Su hija Françoise era considerada una beldad de su tiempo, sus amigos y muchos otros la llamaban “la joven más hermosa de Francia”, no sin razón el propio rey Luis XIV estuvo interesado en ella y hubo algún intento de coqueteo. Su hija se casa con el conde de Grignan, quien cuando es designado por el rey teniente general en Provence debe abandonar Paris por un tiempo muy prolongado y habitará el hoy conocido Castillo de Grignan con su esposa. Esto será punto de partida para una correspondencia larguísima y especial entre madame de Sévigné y su hija. Se dice que su correspondencia total llega a más de mil cartas. En ella podemos comprobar el gran amor a su hija con todas las aristas que una relación madre – hija puede tener, pasando por momentos sublimes u otros tensos. Pero, aparte de esto, los grandes acontecimientos del reinado de Luis XIV no escapan a su observación y su pluma. A veces se nota un desconcierto de lo que ve, y otras una observación mordaz. La gran mayoría de sus cartas están dirigidas a su querida hija, madame de Sévigné habitó frecuentemente en el actual Museo de Carnavalet en París, razón por la cual este lugar está íntimamente ligado a ella.
Su epistolario no fue publicado porque así lo deseaba, pero sus cartas eran apreciadas y leídas a veces, en voz alta, entre sus íntimos. La primera vez que aparecieron sus cartas al público fue gracias a su primo Roger de Bussy-Rabutin quien las publica junto con sus propios documentos. Esto fue hecho sin la autorización de su familia. Es recién en 1734 cuando con la autorización de su nieta Pauline de Simiane las cartas se editan adecuadamente y son publicadas. Cuando sucedió esto, obtuvo un gran éxito, pues no solo se le consideraba una buena escritora, no solo una madre cariñosa escribiendo a su hija, sino una memoria, un patrimonio de la historia de su siglo.

Hablar de su influencia posterior sería una tarea interminable. Escritores como Lamartine y Proust la consideran una exponente excepcional de la literatura francesa. Su nombre bautizó uno de los primeros colegios secundarios laicos de la historia de Francia, y hasta marcas de alimentos que prefería la marquesa han sido objetos de publicidad.
Las celebraciones por los 400 años de su nacimiento, sobre todo, están a cargo del Museo Carnavalet de Paris y del Castillo de Grignan en Provence. Grignan propone un Año Sévigné con diversas actividades culturales como teatro, representaciones, bailes, paseos de mosqueteros, música, conferencias durante todo el año 2026. Además la comuna de Drome ha sacado al mercado una serie de 8 estampillas conmemorativas por esta celebración. La película del año 2024 de la directora Isabelle Brocard sobre Madame de Sévigné también será proyectada.

En el caso del Museo Carnavalet de Paris nos presenta la exposición Madame de Sévigné. Cartas parisinas que va de abril a agosto del 2026. Como morada durante el largo tiempo que pasó la escritora en París, este museo nos brinda un acercamiento a la importancia que tuvo durante el gran siglo y la influencia en la Francia de su tiempo, así como el círculo literario en el cual se desenvolvió donde compartió ideas y momentos con escritoras como Madame de Scudéry o la marquesa de Rambouillet. La ciudad de París de la época también es representada a lo largo de este itinerario.
