Entrevista a Tania Huerta, fundadora y directora de Pandemonium Editorial

Entrevista por Jimy Trujillo


Tania Huerta es una editora, correctora de estilo y escritora peruana, reconocida por ser la fundadora y directora de Pandemonium Editorial, el primer sello peruano especializado de forma exclusiva en literatura fantástica. En los últimos años, esta casa editora se ha consolidado como un referente del género, coadyuvando a su consolidación en el Perú. Cátedra Libre tuvo el agrado de conversar con ella en torno a su experiencia a cargo de esta editorial.


¿Cómo nació la iniciativa de Pandemonium?

En 2018 lanzamos Aeternum, una revista virtual centrada en la narrativa fantástica. Si bien los primeros números estuvieron a cargo de un grupo de amigos amantes del terror y la ciencia ficción, a partir de la tercera edición, iniciamos con convocatorias abiertas para el envío de cuentos. La iniciativa nació como jugando, pero con el paso del tiempo fue agradando al público que constantemente nos pedía material nuevo. Finalmente, la revista llegó a tener once números, creó una comunidad y permitió descubrir a varios autores.

Tras ello, varios lectores nos insistían por una versión impresa de la revista. Así, caímos en la cuenta de que estábamos listos para el siguiente paso: el texto impreso. En ese contexto, con Luis Bravo, mi compañero en Pandemonium, y Kristina Ramos, quien también colabora hasta hoy en la editorial, deseábamos publicar nuestros propios libros. No obstante, si bien las editoriales que consideramos al inicio contaban con cierto material de narrativa fantástica, no estaban dedicadas de manera exclusiva a dicho género. Entonces nos preguntamos por qué no crear un sello propio centrado en la narrativa fantástica en general. Ahí fue que nace Pandemonium, en el año 2020.

Ahora, en ese primer año no pudimos hacer mucho. Todo debía darse de forma virtual debido a la pandemia. Pese a ello, sacamos nuestro primer libro físico arriesgándonos a no vender nada. Por suerte, al poco tiempo se habilitaron los deliveries y pudimos empezar la distribución. Esta primera obra se titulaba El día que regresamos y justamente incluía cuentos sobre la pandemia. Creo que fue el primero libro sobre dicho tema que se publicó en el Perú; nos confinaron en marzo y la publicación salió en abril o en mayo. Incluimos a autoras de ciencia ficción peruanas y cinco invitadas extranjeras. En el compilatorio se intentó pronosticar cuánto tiempo duraría el encierro y cómo sería el mundo cuando saliéramos de este, de allí el título. Hubo cuentos muy interesantes: para algunas autoras el confinamiento duraría veinte años, mientras que, para otras, dos siglos.

¿Aeternum fue solo una revista virtual?

Sí, lamentablemente hoy no la puedes encontrar en línea. Estaba disponible en Lektu de forma gratuita, pero la página cerró. En estos momentos no se encuentra en ninguna plataforma. Estamos considerando subirla a Amazon, nuevamente de forma gratuita.

Se puede decir que la revista tuvo mucha aceptación no solamente en el Perú, sino también en Hispanoamérica. Nos enviaban cuentos de distintos países: España, México, Ecuador y Bolivia. Incluso organizamos varios concursos, donde el primer lugar se llevaba premio. Si el ganador era peruano, hacíamos entrega de libros en físico, si era extranjero, le enviábamos un certificado digital.

Al nacer Pandemonium en 2020, ¿puede decirse que fue la primera editorial peruana centrada exclusivamente en el género fantástico?

Así es. Ahora, deseo aclarar algo, pues en ocasiones algunas personas aducen que nosotros afirmamos ser la única editorial peruana con narrativa fantástica, cuando ello no es correcto. Existen varios sellos que incluyen dentro de sus catálogos lo fantástico, sin embargo, la diferencia radica en que también cuentan con otros géneros. Pandemonium, en cambio, se avoca solamente a lo fantástico, incorporando ciencia ficción, terror, horror, fantasía. Recientemente nos hemos decantado un poco en el género negro, a través del realismo sucio, pero siempre dentro de nuestra línea. Y en caso no fuera así, hoy contamos también con otros sellos en los que podrían hallar un espacio, aunque manteniendo nuestro estilo oscuro y underground. Es algo que tratamos de cuidar hasta en el género poético. Hemos publicado poesía muy cruda, violenta o erótica. Inclusive, para la próxima Feria del Libro Ricardo Palma, en noviembre, tenemos programado presentar La autopsia de Dios de Gabriel Gargurevich.

¿Cómo definiría el concepto detrás de Pandemonium?

Pandemonium es el lugar donde los autores pueden expresarse sin ningún tabú. Nosotros no imponemos ningún tipo de censura. Todas las almas oscuras pueden buscarnos y sentirse bienvenidas en Pandemonium.

¿Qué tan difícil ha sido apostar por este género en un escenario dominado por el realismo?

En Pandemonium no buscamos solamente publicar libros de terror y ciencia ficción. Antes que todo, los manuscritos que llegan son leídos y revisados. No publicamos a todos los autores que nos envían material; aceptamos solo a una minoría, pues queremos tener cierto nivel. Hay muchos textos que no cumplen nuestras expectativas, otros que cuentan con potencial, pero requieren una corrección de estilo y comentarios editoriales, a fin de llegar a lo que esperamos.

Muy aparte de eso, queremos que la narrativa fantástica sea revalorizada. Como tú mismo lo has señalado, estamos en un país cuyo canon lector es realista. Sin embargo, al mismo tiempo estamos en un país eminentemente mágico desde sus inicios. Mucho antes de la fundación del Imperio Inca, desde la época de las culturas precolombinas, siempre han existido relatos de dioses y diversas creencias. Tenemos una narrativa oral totalmente mágica: leyendas, supersticiones, etcétera. Considero que no podemos dejar eso de lado porque es parte de nuestro vivir, de nuestra sangre, de todo. Además, por mucho tiempo se dejó de lado lo fantástico, menospreciando las leyendas y los cuentos, como si fuera una literatura hecha para entretener y que nada podría enseñar.

Hay que revalorizar lo nuestro. ¿Cómo hacerlo? Publicando obras de calidad. Nosotros, como Pandemonium, contamos con un rescate literario. ¡Hemos ganado tres veces los Estímulos Económicos para la Cultura del Ministerio de Cultura (MINCUL)! ¡Y solamente con narrativa fantástica! Por ejemplo, en 2023 publicamos Contigüidad de los cadáveres, cuya compiladora fue Helen Garnica[1]. En este libro se compilan cuentos fantásticos peruanos de fines del siglo XIX e inicios del XX, incluyendo autores como Clorinda Matto de Turner, Teresa Gonzáles de Fanning, Clemente Palma, entre otros. Autores conocidos en su aspecto realista, pero de cuyo ámbito fantástico se desconoce. Además, todos los relatos giran en torno a cementerios, espectros, cadáveres y amores necrófilos.

Te comento también, como adelanto, que vamos a presentar nuestro tercer ganador de Estímulos Económicos del MINCUL en la Feria Internacional del Libro (FIL): la colección de Tradiciones Macabras de Ricardo Palma, editado por Mayra Flores Mejía[2]. Hemos dividido esta colección en cuatro libros, cuyo orden responde a una temática diferente. Uno de ellos es Palma embrujado, que se enfoca en Tradiciones fantásticas; el otro es Palma Gótico, con Tradiciones de espantos; el siguiente es Palma Endiablado, que incluye Tradiciones maléficas; y, finalmente, Palma Perverso, centrado en Tradiciones de mentes criminales.

Adicionalmente, en estas publicaciones se incluyen estudios preliminares de catedráticos, tanto peruanos como extranjeros, especializados en el siglo XIX. Ello hace que el nivel de la publicación suba. Ya no estamos hablando de lectores aficionados, sino de lectores académicos. Muy aparte, estos trabajos pueden ser considerados para temas de tesis, investigaciones o estudios, pues cuentan con bibliografía. Este es el aporte de Pandemonium: que este tipo de literatura, olvidada durante mucho tiempo, regrese con el nivel suficiente para ser considerada literatura seria.

Lamentablemente aún existen muchos críticos que asumen erróneamente que la literatura fantástica es una literatura escapista, de segunda clase, que no aporta, cuando ello no es así. Por ejemplo, la ciencia ficción contribuye mucho a la crítica y denuncia social. Al desarrollar mundos inventados, el autor goza de una mayor libertad para criticar ciertas cosas porque, en principio, la historia narrada no es real. En esa línea, lo fantástico puede ser una herramienta para cuestionar e incomodar, algo que puedes hallar en el catálogo de Pandemonium. Siento que muchas de nuestras publicaciones pueden incomodar a las personas obsesionadas con el canon, con la alta literatura.

¿Lo fantástico tiene que incomodar necesariamente?

No tiene que incomodar necesariamente. Pero de que incomoda, incomoda. Ahora, hay libros que son más incómodos que otros. Hay libros mucho más fuertes que otros. En nuestro propio catálogo, por ejemplo, hay un trabajo precioso llamado Oda a las polillas. Es una novela gótica corta, pero en el sentido peruano: todo sucede en Arequipa, entre casas abandonadas, tiendas de antigüedades y muñecas que hablan. Todo es muy decante y oscuro, pero a la vez hermoso. La autora arequipeña, Valeria Montes, escribe maravillosamente, recurriendo a una prosa poética bastante cuidada. Podría decir que el libro es hermosamente triste. Leerlo de por sí ya es un gusto, a pesar de sonar decadente. En ese sentido, este tipo de novela, siendo fantástica, no te va a incomodar, al contrario, disfrutarás leyéndola.

Por otro lado, está Carlos Carrillo, padre del horror grotesco peruano, con su libro Para tenerlos bajo llave, del cual hemos publicado una nueva edición en 2025 por los treinta años. Carrillo lleva treinta años incomodando al mundo ¿Y por qué incomoda? Por los temas que desarrolla: la religión, la política y las filias sexuales. Hay personas a las que simplemente no les va a agradar leerlo. Carlos lleva haciendo splatterpunk, un gore extremo, desde hace más de tres décadas. Creo que es el único autor peruano que se ha atrevido a tanto. Tengo entendido que, en el pasado, muchos de sus libros han sido expulsados de varias librerías.

Felizmente, con el paso del tiempo cada vez más personas han ido aceptando este tipo de contenido que, obviamente, no es para todos. Somos conscientes que incomoda mucho. Pero, al mismo tiempo, reconocemos cuando un libro de esta temática está bien escrito y no es vulgar en sí mismo. Un ejemplo claro es lo escrito por el Marqués de Sade que, al estar cuidadosamente redactado, el contenido se asimila sutilmente. Lo mismo sucede con Carrillo. Todo lo tosco que el texto pueda contener se lija a través de su prosa, la cual es muy buena. Entonces, no es que sea requisito que la publicación incomode para ingresar a Pandemonium. Tampoco buscamos censurar a los autores.

Sobre este último punto, sabemos por los propios escritores que existen muchas editoriales que han pedido reducir el contenido sexual o sangriento. Nosotros jamás lo hemos hecho, siempre y cuando tengan un porqué. En otras palabras, no aprobamos un manuscrito que sea puro sexo o pura sangre sin una buena historia que lo respalde. Todo debe de tener una razón de ser. Si vas a mutilar o asesinar a alguien debe existir un argumento. Todo debe estar bien fundamentado. Y, obviamente, debe estar bien escrito, no publicamos nada que esté mal redactado. Del cien por ciento de manuscritos que nos llegan, publicamos apenas el diez por ciento.

Es una tasa bastante exclusiva

Sí, somos muy jodidos en ese sentido.

Esa es la idea. Se están jugando la reputación de la editorial con cada publicación

Claro. Desde el 2020, como editorial, hemos publicado poco más de cincuenta títulos. Sin embargo, sé de otros sellos que, teniendo el mismo tiempo que nosotros, cuentan con más de doscientas publicaciones. Pandemonium sí tiene un filtro. Inclusive, sabemos de varias personas que coleccionan los libros de Pandemonium y preguntan directamente por las novedades, pues saben que nuestro trabajo es bueno.

Dentro de este nicho en el que se han consolidado, no es la primera vez que se nombra Carlos Carrillo. Hace un par de años cuando entrevisté a Lessy Galván de Tenebris también lo mencionó, así como César de la Biblioteca de Trantor. ¿Qué tal ha sido la experiencia de trabajar con una figura de culto como Carrillo?

Entre nos, Carrillo es un pan de Dios. Es todo lo contrario a lo que la gente pueda pensar. Hemos tenido una grata experiencia trabajando con él, tanto como persona como escritor. No tengo ninguna queja. Al contrario, me siento muy orgullosa de contar con autores tan buenos en Pandemonium, porque, dicho sea de paso, Carlos publica exclusivamente con nosotros. Por supuesto, también tenemos más escritores destacados como Daniel Salvo. Dentro del catálogo está Sangre para los dioses. Al respecto, te cuento que en la FIL vamos a presentar la reedición de El primer peruano en el espacio.

Todo el mundo me ha hablado de ese título. Siempre lo he buscado en físico y nunca lo he podido encontrar.

Bueno, desde julio lo van a poder encontrar en Pandemonium. En esta reedición estamos incluyendo un estudio preliminar de José Güich y un prólogo de César Santivañez. Va a ser El primer peruano en el espacio recargado. Además, tenemos programada la presentación de Ricardo Palma tenebroso que te había comentado. ¡Ah, vamos a presentar también el Tomo II de Expediente 33 de Anthony Choy, con once crónicas más!

Aterrizando más en la ciencia ficción que se ha publicado en Pandemonium, he notado que se está dando una consolidación del género con una voz muy propia, a la peruana. ¿Cómo se está trabajando esto sin tratar de caer en la influencia extranjera?

No sé si sepas del Colectivo Qhipa Pacha, un espacio que nace en Pandemonium, siendo César Santivañez y quien te habla los fundadores. Es un colectivo de ciencia ficción y narrativa fantástica, centrado en promover el género desde la ancestralidad, teniendo como inspiración lo andino, lo selvático y lo costeño. Contamos con dos libros editados. Uno de ellos es un título homónimo y el otro, Hipernatura, fue el segundo ganador de los Estímulos Económicos del MINCUL. Sobre este último, como su nombre lo dice, los cuentos están basados en una planta ancestral peruana o latinoamericana. Hay relatos fantásticos sobre la coca, la uña de gato, el floripondio, la palta, el maní, la ayahuasca, entre otros. Todos los autores, incluyéndome, investigamos muchísimo sobre las propiedades de estas plantas. Hoy por hoy, el libro se encuentra agotado. Y vale la pena decir que esa temática no la encuentras en ningún otro sitio.

Después tenemos Qhipa Pacha, el cual ha sido ganador del premio Humanities and Arts Research Program-Production del Departamento de Estudios Románticos y Clásicos de la MSU. El libro, cuya editora es Rocío Quispe Agnoli[3], recopiló cuentos relacionados directamente con la cultura peruana. En ese aspecto, Pandemoniumtrata de marcar una diferencia. Desde nuestra etapa en Aeternum hemos querido diferenciarnos y no caer en la generalidad de temas usados en el norte.

Siempre hemos tratado de pensar mucho en los temas a escoger cuando hacemos una antología. Ahora, sé que no le puedo pedir eso a todos los autores que publican con nosotros porque somos conscientes que cada uno tiene su estilo, pero el incluir alguna temática vinculada a lo peruano es siempre un punto extra.

¿Cómo nace la idea de incluir nuevos sellos dentro de la editorial, como Poësis Sanguinis, Ludicra e Ink-A Cómics?

Poësis Sanguinis, que significa poesía de sangre, nace porque siempre se nos han acercado poetas consultando por la posibilidad de publicar con nosotros, cuando la editorial, hasta hace poco, se centraba exclusivamente en narrativa. Sin embargo, muchos autores argumentaban que su poesía pertenecía al género fantástico. En ese sentido, empezamos a aceptar envíos de algunos manuscritos, aunque siempre exigiendo que se enmarquen dentro de nuestra línea. Justamente, el sello lo abre Anthony Choy, quien es poeta.

Desconocía la faceta de Choy como poeta.

Cuando lo conocimos, pensé que deseaba publicar algún libro sobre ufología, pero no. Al recibir su manuscrito lo empecé a leer un poco incrédula y, al terminarlo, resultó ser buena poesía. Y no solamente eso, sino que muchos de los poemas eran muy eróticos, muy violentos, otros más suaves, pero en líneas generales estaban muy bien escritos. Entonces lo aprobamos, ya que la mayoría de su contenido cumplía con lo que nosotros buscamos.

Ahora, el segundo título del que te hablaba, La autopsia de Dios de Gabriel Gargurevich, también saldrá con el sello de poesía. Este poemario es de ciencia ficción, habla de seres de otros mundos. Al ya estar abiertos al género poético, aprovechamos en decirle a la gente que escribe poesía erótica, cruda, de terror o de ciencia ficción, que Poësis Sanguinis es un sello que puede aceptar su contenido. ¡Nos pueden tomar en cuenta!

Con respecto a Ludicra, se puede decir que nació por razones similares. Muchos lectores nos preguntaban si teníamos publicaciones para niños. Entonces, no hace mucho decidimos incluir también a los pequeños. Así contactamos con Ángel Calvo, pedagogo y, además, creador de la marioneta Nicolasa de los años 90. Él nos envió un par de cuentos fantásticos, muy bonitos, así como otros un poco más oscuros que, aún siendo para infantes, hablaban de temas interesantes como la muerte de familiares cercanos. En vista de ello, decidimos que este tipo de textos no podían salir en el catálogo principal; de ahí nace Ludicra. Inclusive, tenemos otros autores en ciernes; estamos trabajando libros sobre unos dinosaurios que tocan rock. Lo bueno es que la narrativa infantil es fantástica de por sí, entonces se adapta fácilmente a lo que somos en Pandemonium.

En cuanto a Ink-A Cómics, hemos publicado Barrunto, la cual es una historieta de culto relacionada con el fútbol, específicamente con la violencia que se vive en las barras bravas. Es un cómic bastante crudo. El creador de la historia es Juan José Sandoval, mientras que el ilustrador es David Galiquio. Sobre este último quisiera destacar que su línea de trabajo es increíble, muy aparte de que todo lo dibuja a mano. También hemos publicado Panóptica, otro cómic de culto peruano, escrito por César Santivañez y Hugo Espinoza. Hicimos una edición por los diez años del título, la cual se agotó rápidamente. Tenemos otros títulos como Prayaphati, de Michel Deb y Roberto Rivera. Este en específico sí es de ciencia ficción.

Hablando de esta diversificación, ¿cómo calificarían estos logros? ¿Es un paso lógico dentro de su proceso de consolidación?

Yo siempre he dicho que uno no debe calificarse a sí mismo, sino dejar que los demás lo hagan. Podría decir que Pandemonium es un sello totalmente consolidado, pero lo importante acá, creo yo, es que sean los lectores y autores quienes lo afirmen. Y efectivamente, en varias ocasiones, hemos escuchado que nos califican como el representante de la narrativa fantástica peruana. Entonces, si ellos lo dicen, debe ser cierto. Hemos escuchado varias cosas positivas de nuestro trabajo, por ello supongo que algo bueno debemos estar haciendo.

Ahora, sobre el paso lógico que señalas, creo que sí lo es, pues es lo que uno busca cuando conforma una empresa. Después de todo, las editoriales –por más que romanticemos su labor– son empresas; tienen como objetivo generar ganancias materiales. Entonces, aparte del amor que le tenemos a la literatura y de la suerte con la que contamos al trabajar en algo que nos gusta mucho, creo que como empresa no podemos quedarnos en un solo lugar. Es lógico querer crecer. Es lógico buscar una diversificación, ver hacia dónde vamos, sin descuidar ningún otro aspecto por supuesto. Pandemonium, como editorial, sigue creciendo; a la par, Ludrica, Poësis Sanguinis e Ink-A Cómics también van a su ritmo, siempre cuidando la calidad de todo lo que se publica.

¿Siente que lo fantástico ya está dejando de ser visto como un mero subgénero underground en el Perú y empezando a ganar un sitio reconocido?

Yo creo que sí. Como ilustración de ello, en el Premio Copé de Cuentos de los últimos dos años, si no me equivoco, el primer y segundo lugar lo obtuvieron cuentos fantásticos. Para nosotros fue muy emocionante ver que al fin la academia peruana reconocía la literatura fantástica. Aparte de ello, sé que un libro fantástico de Carlos La Torre tuvo mención honrosa en años anteriores. Así se va logrando de a pocos un reconocimiento, la gente ya está viendo el género con mejores ojos.

Por nuestro lado, también tratamos de contribuir: lo que publicamos usualmente no son simples novelitas de terror, sino que cuentan con estudios preliminares y están escritas por autores con varios títulos en su haber. Es más, contamos con dos títulos que han sido temas de tesis: uno es el cómic Panóptica y el otro es Epitafio de Luis Apolín. Richard Rimachi, un estudiante de la UNMSM, redactó una tesis acerca de un par de libros de zombis, incluyendo el libro de Apolín.

¿Cuál cree que es el mayor desafío de una editorial independiente especializada?

El mayor desafío, creo yo, es la distribución, pues todo lo demás se puede conseguir con trabajo. La legitimidad cultural se puede conseguir al escoger a los mejores autores. Sin embargo, la distribución depende de un tema económico, lo cual ya es un gran esfuerzo para nosotros. Hay que tomar en cuenta que las editoriales independientes, como Pandemonium, viven de sus propios recursos. A nosotros no nos avala ninguna empresa transnacional, por ende, tenemos que vivir de lo que ganamos. Además, todos saben que el Perú no es un país eminentemente lector.

Ahora, esto no quiere decir que no estemos generando ingresos. Si no fuera así, Pandemonium ya no existiría. Aunque ello no ha sido fácil ni lo será en el futuro. Poco a poco hemos ido escalando. Gracias a este esfuerzo, este 2026 será el cuarto año que estaremos presentes en la FIL con un stand propio y, además, ya pertenecemos a la Cámara Peruana del Libro (CPL). En junio nos vamos a Huancayo, a la Feria del Libro Zona Huancayo (FELIZH). Estamos considerando ir a Cajamarca también y dar unas presentaciones en Cusco. Evidentemente, todo esto tiene un costo para nosotros: hay que pagar el stand, el viaje, la estadía, la alimentación, al vendedor si es que lo hubiera, etc. Hasta este momento, cuando hemos ido a provincia con Luis Bravo, hemos podido lidiar con estos gastos. Pero en la FIL, desde hace ya un tiempo nos acompaña André Solorzano, un colaborador nuestro. Cuando uno va ganando, también va gastando más dinero.

Creo que también incluiría la producción como un segundo desafío. Producir los libros no es gratis, tiene un costo, especialmente cuando las ediciones son buenas. Si has tenido en tus manos un libro de Pandemonium notarás que, muy aparte de la calidad de las historias, el libro, como producto, también nos diferencia de otras editoriales. Pandemonium usa papel de calidad, tiene sobrecubierta e incluso hemos realizado ediciones en tapadura. Tanto el diseño de las portadas como la diagramación en general tiene un carácter profesional. Apostamos por la calidad del libro, tanto en su contenido como en su exterior.

Si tuviera que escoger entre todos los libros publicados en su editorial, ¿cuáles serían los títulos que representarían lo que es Pandemonium?

No me hagas escoger entre mis hijos. Cada libro que hemos publicado hace una parte de Pandemonium. Me explico: cada título conforma a Pandemonium como un todo. Entonces, no podría quitar ninguna de nuestras publicaciones ni seleccionar una en específico porque le quitaría una parte importante a nuestro sello. Yo lo veo como un rompecabezas, cada pieza tiene su lugar y, al sacar una, la imagen total se vería incompleta. Es así cómo cada elemento en Pandemonium –los que escriben gore, los que se dedican al gótico, los que aterrizan en la ciencia ficción– forma lo que es, finalmente, Pandemonium. Todos y cada uno de los autores han sido escogidos por algo. Por ende, no podría decir que uno es mejor que otro. Cada uno de nuestros escritores es el mejor en su estilo. Además, son muy diferentes entre sí. Para mí, es como preguntar si me gusta más el ají de gallina o el picarón. Al ser el primero un plato de fondo y el otro, un postre, puedo disfrutar tranquilamente de los dos.

En caso alguien que jamás haya leído literatura fantástica desee iniciar con este género, ¿qué le recomendaría leer?

No recomendaría autores necesariamente, sino subgéneros. Ahí tendría que saber sobre el tipo de narrativa que la persona interesada prefiera. Hay mucha gente que nos visita o descubre durante las ferias y nos pregunta lo mismo. En esos casos, sugerimos leer primero los clásicos. Pero, si deseas imbuirte de frente en lo peruano, personalmente recomiendo que leas cuentos, antes que novelas. Al ser historias cortas que puedes terminar hasta viajando en el transporte público, puedes identificar sus gustos. Ahí decidirás si empezar otra historia o no. En cambio, una novela, al ser más larga, evidentemente tomará más tiempo de concluir. Además, para tipo de géneros, se debe estar un poco más entrenado para asimilar el contenido.

También recomiendo que se empiece con el terror para posteriormente dar con el horror, al ser este último más chocante. ¡Imagínate que lo primero que leas sea Carlos Carrillo! Así, probablemente no desees leer nada más. En ese sentido, sería bueno que se empiece con algo un poco más suave, como el gótico o un terror espectral. En Pandemonium contamos con ese tipo de subgéneros con los que puedes empezar y, con el tiempo, ahondar en temas más fuertes hasta dar con todo nuestro catálogo. Ahora, con la ciencia ficción pasa más o menos lo mismo, pues esta se divide en diferentes temáticas. Allí, yo sugiero iniciar con los títulos relacionados a la ancestralidad peruana, sobre los que justamente estábamos hablando, pues te permitirán conectar directamente con tu contexto.

¿Le gustaría añadir algo más?

A todos los lectores amantes de la narrativa fantástica en todos sus géneros, invitarlos a visitar nuestras páginas de Instagram, Facebook y, pronto, TikTok; estamos como Pandemonium Editorial. Allí están todas las novedades y anuncios de nuestras participaciones en ferias. En junio estaremos en Huancayo, así que espérennos por allá. Para la FIL ya he adelantado un poco de lo que vamos a presentar. Tendremos libros nuevos y presentaciones interesantes. ¡Continúen leyendo este género! ¡Impúlselo!

Y para los autores que deseen publicar: si piensan que sus escritos coinciden con nuestra línea, pueden enviarlos a pandemoniumeditorialsac@gmail.com y con gusto los vamos a revisar. Al respecto, permítanme dar un consejo. Antes de enviar el manuscrito, revísenlo bien, pues lo notaremos. Al leer los textos nos damos cuenta qué autor tomó cuidado de su obra. Se nota cuando alguien ha revisado mil veces su borrador. Incluso, hay quienes al enviar el correo hacen una pequeña presentación, añaden un breve resumen, o hasta remiten una presentación en PowerPoint. Esos detalles permiten que uno note el interés de un escritor por su obra. En cambio, hay otro tipo de autores que solo adjunta su propuesta al correo sin siquiera ponerle un asunto. Este tipo de personas deberían de tener un poco de respeto a la editorial a la que se están dirigiendo. Y no lo digo solo por nosotros, sino para cuando envíen sus propuestas a cualquier otra editorial.

Bueno, nada más. ¡Únanse al Pandemonium!

Muchas gracias por su tiempo

Gracias a ustedes.


[1] Literata por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), máster por la Universidad de Michigan y actualmente doctoranda en la Universidad de Harvard.

[2] Doctora por la Michigan State University (MSU).

[3] Catedrática de la MSU y escritora de ciencia ficción.


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